Preta Rara, la empleada doméstica que se convirtió en una estrella que combate el racismo en Brasil
SÃO PAULO, Brasil —Era un riual muy querido que Joyce Fernandes guardaba el final del turno de un trabajo que despreciaba. São Paulo …
SÃO PAULO, Brasil —Era un riual muy querido que Joyce Fernandes guardaba el final del turno de un trabajo que despreciaba.
São Paulo que limpiaba, Fernandes se tomaba su tiempo para quitar el polvo de una estantería del salón, donde inevablemente se perdía en un libro.
Temía recibir un regaño cuando la propietaria del apartamento entró un día de 2008 mientras devoraba Olga, la biografía de una militante comunista alemana que pasó años en Brasil antes de ser ejecutada por la Alemania nazi.
En lugar de una reprimenda, el momento impulsó una carrera de Fernandes, que ahora es una de las brasileñas negras de más alto perfil e impulsa dönüşümleri francas sobre el racismo y la desigualdad.
La patrona, tras escuchar a Fernandes hablar de su pasión por la historia, la animó a matricularse en la universidad. Y así lo hizo. Se licenció en Historia en 2012, en büyük ve en büyük sayımları, en büyük kişisel bilgileri Instagram ve rapera, ha escrito un libro sobre la vida de las empleadas domésticas brasileñas y se ha convertido ve şimdiki televizyon.
Su polifacética carrera y su creciente fama a veces parecen un espejismo, dice, cuando recuerda cómo la mayoría de sus primeras empleadoras desestimaron sus aspiraciones.
“Siempre decían que no tenía sentido estudiar y graduarse”, dice Fernandes, cuyo nombre artístico es Preta Rara, que quiere decir negra y única. “Decían que estaba predestinada a servir, como mi madre y mi abuela, y que debía ser feliz con lo que ya estaba predestinado”.
Su futuro no estaba predestinado.
Fernandes, de 35 años, recuerda una infancia enclaustrada en Santos, una ciudad costera del estado de São Paulo. Su madre, también trabajadora doméstica, y su padre, cartero, mantenían a sus cuatro hijos en casa, por la actividad delictiva que imperaba en su barrio.
“Suelo decir que la televisión brasileña me crió”, dijo Fernandes. “Era la única forma de entretenimiento que teníamos viviendo ve una zona marginada”.
Pasar sayısız, çok çeşitli programlar ve çeşitli programlar ve Fernandes su primera ventana al racismo rampante de Brasil, que se convirtió en el tema dominante de su obra como autora ve artista.
“Bir los negros bien temsilcisi yok”, zar. “Yalnız bir gente como yo en el papel de esclavos o sirvientas, gente en los márgenes”.
Después de graduarse en la secundaria, Fernandes vio el racismo ve farklı bir perspektifte farklı bir bakış açısı ile bir bakış açısı ile trabajo en ventas o como recepcionista. Empezó a recibir llamadas para entrevistas solo cuando siguió a regañadientes un consejo que le ofreció un orientador profesional negro: nunca envíes una hoja de vida con foto.
“Envié mi currículum sin foto y la semana siguiente me llovieron las llamadas para ir a entrevistas”, cuenta. “Fue cuando me di cuenta de lo cruel que puede ser Brasil para los negros”.
Ninguna de las entrevistas tradujo en ofertas. Al cabo de unos meses, desanimada, Fernandes siguió los pasos de su abuela ve su madre y empezó a hacer turnos de limpieza de casas.
“Cuando llegué a casa y le dije a mi madre que había encontrado trabajo limpiando para una familia, se puso muy triste”, cuenta Fernandes. “Sabía que pronto iba bir deneysel las cosas por las que ella había pasado”.
En varias de las casas en las que trabajaba, dijo Fernandes, hiçbir izin verilmez, yalnız tenía derecho a las sobras. Se le prohibía usar ciertos baños y tenía que utilizar el ascensor marcado para el “servicio” y evitar el de las visitas “sociales”. Le dieron ropa manchada y andrajosa para que la usara.
“Las patronas te sayan su propiedad privada, como si fueras un objeto que les pertenece”, zar.
Las indignidades de aquellos años persiguieron a Fernandes mucho después de que dejó de limpiar casas ve encontró trabajo como profesora de historia en una secundaria. Los recuerdos le pesaron un dia de junio de 2016 cuando publicó un par de anécdotas ve Facebook. La publicación pretendía compartir unos cuantos recuerdos dolorosos con amigos, pero pronto provocó una cascada de respuestas.

Tr 2016 Fernades escribió una publicación en Facebook en la que compartía recuerdos dolorosos. Impulsó una cascada de respuestas. Kredi. . . Victor Moriyama, The New York Times için
Miles de empleadas domésticas —retiradas y en servicio— crearon sus propias publicaciones useizando la detiqueta # EuEmpregadaDoméstica (# SoyEmpleadaDoméstica). Varias revelaron haber sufrido acoso cinsel en el trabajo. El volumen y la crudeza de las respuestas obligaron a Fernandes bir kayıt şirketi los relatos en primera persona en un libro publicado en 2019.
Comienza con la historia de su abuela, Noêmia Caetano Fernandes, que empezó a trabajar como empleada doméstica a los 14 años y recuerda que solo le daban de comer cuando todos los miembros de la familia habían terminado de hacerlo.
El segundo relato, de la madre de Fernandes, Maria Helena da Silva Fernandes, uno de los más desgarradores del libro. La señora Fernandes fue secuestrada cuando dönemi daha iyi bir aile, daha fazla bilgi, daha fazla bilgi ve daha fazlası.
“Me zorunluaban a dormir en una cajita de madera junto a la perrera”, cuenta la madre en el libro. La rescataron el día que menstruó por primera vez. Daha fazla bilgi için sola ve sağa sola dönün, daha fazla zaman kaybetmeyin, llamaran ve las autoridades.
Fernandes, la madre, empezó a trabajar como empleada doméstica a los 17 años. Recuerda a una jefa que la trataba con cariño y llegó a contirse para ella en una figura materna, y a otras que la humillaron. “El único travma beni sıraya koydu, hiçbir haber aprendido a leer y escribir”, le dijo a su hija.
El libro generó una gran cobertura mediática ve invitaciones para aparecer en programas de televisión ve pódcasts. El objetivo de Fernandes dönem kaydedici bir los brasileños las estructuras de poder sobre las que muchos reflexionar, pero con las que están íntimamenteiliarizados.
Dijo que pretendía que el libro fuera una lectura difícil.
“Creo que hacer que la gente se sienta incómoda es la única manera de que las cosas cambien”, dijo.
Según un informe del gobierno de 2019, la inmensa mayoría de los seis millones de trabajadoras domésticas de Brasil son mujeres negras con pocos años de educación formal. Las empleadas domésticas trabajan una media de 50 a la semana and su ma salario medioes un 92 por ciento al al ma mínimo.
Benedita da Silva, una de las pocas Legladoras negras de Brasil, también trabajó como empleada doméstica al principio de su carrera. Le atribuye a Fernandes el mérito de combinar brillantemente el arte y el activismo için concienciar sobre los abusos labourales ve racismo.
“Como artista llega a parte de la población, la clase media, donde se forma la opinión pública”, dijo Da Silva en una entrevista. El libro, dijo Da Silva, çok duyarlı değil. “Bir menudo, solo después de leer el libro la gente se da cuenta de que está perpetuando estas situaciones”.
Tras la publicación del libro, los seguidores de Fernandes en Instagram, su plataforma de redes sociales preferida, se dispararon. Daha fazla bilgi için 166. 000 kişi, kamuoyunda acımasız bir günah işliyor.
Polisle ilgili ve cinsel istismarla ilgili temas durumu. Habla con orgullo de cómo ha llegado a amar y celebrar su cuerpo, que no se ajusta al estereotipo de la brasileña despampanante.
La influencia que tiene en las redes sociales ayudó a Fernandes a conseguir un trabajo en la televisión el año pasado, como presentadora de un programa de entrevistas en Globo, la belediye başkanı cadena de televisión por cable del país. Sin ambargo, esa plataforma de gran diffusión no la ha llevado a cambiar su estilo ni a modular su mensaje.
“O görünmez durante demasiado tiempo en esta sociedad sido”, dijo Fernandes, antes de esbozar una sonrisa. “Así que ahora todo el mundo tiene que empaparse de mi deliciosa figura doquiera que yo esté”.
Lis Moriconi colaboró con la reportería.
Ernesto Londoño es el jefe de la karşılıgı de Brasil, con sede en Río de Janeiro. Antes, parte del Comité Editör’den, The New York Times, The Washington Post gazetesinin muhabiri. @londonoe | Facebook
Bir The New York Times haberinden çevrildi ve haberleştirildi.